La desaparición misteriosa de Jim Gray , famoso científico brillante

james gray

Jim Gray (James Nicholas Gray), una de las mentes más brillantes, desapareció sin dejar rastro y sin motivo alguno. Su búsqueda épica ha sido de las más grandes y asombrosas. Fue un intento de rescate legendario, que trajo más misterios y preguntas, que respuestas. Gray fue el científico estadounidense que recibió el Premio Turing en 1998 por sus contribuciones a las bases de datos y procesamientos de transacciones. Fue un  gran líder en la implementación de sistemas. Ésta es la historia de Jim Gray.

James Gray (Jim Gray)

¿Qué sucedió con la misteriosa desaparición de James Gray? Las misiones de rescate fueron las más ambiciosas y grandes de la historia. Participaron la Guardia Costera, científicos, satélites, aviones de la NASA, las marcas Microsoft, Oracle, Amazon, Google, y el millonario Bill Gates. También la Marina de los Estados Unidos, oceanógrafos e ingenieros y astrónomos de muchas universidades.

Jim Gray, doctor en informática por la Universidad de Berkely, inició su carrera en “Bell Labs” como programador. Luego trabajó en IBM Research, como experto en las transacciones, aportando muchísimo al mundo y a marcas como Amazon y Microsoft. Contribuyó a los principales sistemas de procesamiento de base de datos. Creó con su equipo el System R de IBM, precursor de bases técnicas. Gray fue investigador industrial y diseñador de software en empresas como la misma Microsoft, entre otras.

Gray desapareció, sin razón y sin dejar pistas

En el 2007, Jim vivía en San Francisco con su esposa Donna Carnes, profesora de historia, quien era experta marinera y excursionista. El científico y su esposa navegaban y viajaban disfrutando de la embarcación que tenían en Gashouse Cove. Era un puerto deportivo en la Bahía. Un crucero rojo de unos 12 metros; la embarcación se llamaba: “Tenacious”.

¿Qué sucede cuando una persona desaparece sin dejar huella? Son desapariciones enigmáticas cuyas historias nos ponen los pelos de punta, al no haber razón ni rastro. En este tipo de casos, se buscan pruebas que den explicaciones de qué hechos ocurrieron. Pero es frustrante no encontrar nada y en vez de respuestas, llegan más preguntas.

Son misterios sin resolver de personas desaparecidas, que cuando sucede con famosos o celebridades, esto se da a conocer públicamente, y el alcance en los medios es más grande… ¿Pero cuántos casos no existen en todo el mundo, de personas que a diario desaparecen de la nada y nunca son encontradas?

Muchos hablaran de muertes, secuestros, abducciones extraterrestres o incluso de posibilidades como un cambio de vida silencioso, pero para los familiares ninguna de esas opciones tiene justificación mientras no haya pruebas…

James Gray (Jim Gray)

Un viaje y la desaparición misteriosa

El 28 de enero del 2007 Gray, de 63 años, se despertó en el crucero y llamó a su esposa, quien estaba en Wisconsin. Jim Gray le dijo que iba hacia los Farallones, una serie de pequeñas islas y peñascos (a un refugio de vida silvestre cerca de San Francisco). Ahí iba a esparcir las cenizas de su madre Ann, quien había muerto en octubre. Jim se dirigió a través del Golden Gate hacia el mar abierto. Lo inexplicable de su desaparición estaba por empezar. Los registros de ese día marcaban marea y viento a favor.

A las 10:30 hrs volvió a llamar a su esposa y le dijo que se estaba acercando a una boya a unos 25 kilómetros de distancia. Su esposa, Donna Carnes, recuerda haberle preguntado si llevaba puesto el arnés. Gray le respondió que sí, y antes de cortar la llamada le dijo que la volvería a llamar más tarde. Casi de inmediato, James Nicholas Gray le dejó un mensaje a su hija Heather, que fue: “Heather, estoy llevando a la abuela a su último lugar de descanso, estoy rodeado de delfines por esta zona. Está un poco nublado, pero muy agradable. No hay ballenas, sólo muchos delfines muy bonitos. Besos, te quiero mucho, cuídate. Adiós.

A las 11:50 horas, su teléfono inteligente se sincronizó con el servidor de correo electrónico de Microsoft por última vez. Un par de horas más tarde, en el sureste de los Farallones, un naturalista llamado Brett Hartl vio el velero de Gray con un casco rojizo, a dos o tres kilómetros en alta mar. Una embarcación que se dirigía al norte. Desde entonces Gray y su barco desaparecieron misteriosamente de la faz de la Tierra.

La Guardia Costera no recibió ninguna llamada de Mayday y la EPIRB del barco de Gray, la radio de emergencia diseñada para transmitir una señal si se hunde, había permanecido en silencio. Ningún marinero de la zona reportó haber visto un barco a la deriva, un chaleco salvavidas o si quiera trozos de escombros del barco.

Jim Gray, la búsqueda y rescate sin éxito

Las redes comenzaron a lanzar teorías sobre Gray. Entre ellas, la posibilidad de que fuera el nuevo D.B. Cooper. La noticia de su desaparición sorprendió a la comunidad de Silicon Valley. Gray era una leyenda cuyo trabajo ayudó en mucho a  los pilares tecnológicos de la vida moderna. Algunos ejemplos de ello: los cajeros automáticos, el comercio online, el sistema de Google, entre otros.

La gran búsqueda se hizo pública y su esposa permaneció callada al inicio, sin hablar a la prensa. Luego le dijo al periodista Silberman: “Estoy decidida a averiguar qué le pasó a mi marido. Y también estoy decidida a encontrar a Tenacious, porque el barco es la llave hacia Jim y hacia este extraño, singular y doloroso misterio”.

La búsqueda más grande de la historia

Donna, la esposa, llamó al capitán del puerto, para saber que el barco no había regresado. La Guardia Costera y el comandante David Swatland ya emprendían la búsqueda en el mar. Un barco patrulla, un helicóptero y un avión C-130 Hercules, salieron del puerto. Iban a toda la zona de los Farallones en busca del científico James Nicholas Gray. Los tres, equipados con radares de imágenes térmicas. Al día siguiente, cuando se identificó la identidad del desaparecido, toda la prensa se volcó al misterioso caso.

Joe Hellerstein, profesor de ciencias de la computación de la Universidad de Berkeley, lanzó una web para coordinar esfuerzos en línea. Sergey Brin, co-fundador de Google, por medio de la empresa de satélites DigitalGlobe, se unió junto a muchos en el rescate, bajo el apodo de “Los amigos de Jim Gray”.

Se añadieron sensores y tecnología de punta en la búsqueda, pero pasaron los días y a mitad de semana se habían asignado más barcos, helicópteros y personal para el trabajo. Se intentó por medio de simulaciones por ordenador, predecir por dónde podría estar a la deriva el barco, suponiendo que Gray hubiera sufrido un percance que le haya dejado inconsciente o inmóvil.

Otro caso sin resolver, muy parecido

Meses antes, en el 2006, el editor de la web CNET, James Kim, desapareció con su familia en las montañas de Oregón. La esposa e hijos de Kim fueron rescatados gracias a localización GPS, pero Kim fue encontrado muerto 2 días después. Este caso hizo que la comunidad tecnológica conectara ambos casos como una trágica coincidencia

El caso anterior ayudó a que en la desaparición de Gray, se triangulara su último punto de contacto, de acuerdo a los registros telefónicos. La esperanza de que Gray se mantuviera con vida aún estaba encendida y el mar estaba tranquilo. Al no aparecer, se dieron las teorías e hipótesis normales en estos casos; que Gray no quisiera ser encontrado. Pero no había razones para creer eso. El hombre no tenía problemas financieros y parecía feliz y enamorado.

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Swatland y la búsqueda imparable

Tras el fallecimiento reciente de su madre, Gray le había dicho a su esposa que había visto su futuro y que no era bueno. Pero aunque estuviera triste, los que lo conocían aseguraron que jamás se suicidaría. Abandonarse al mar y ahogarse voluntariamente, no fue una opción, por lo menos para la mayoría de la gente.

Cuando el mundo académico y científico, cuyas carreras habían florecido bajo su influencia, (de Jim Gray) se enteró de que Gray se había perdido en el mar, se organizaron para ayudar sin dudarlo ni un instante. El resultado fue SkyServer, probablemente, el recurso astronómico más utilizado en el mundo. Fue herramienta principal para descubrimientos en materia de galaxias enanas o materia oscura desencadenadas por el Big Bang.

A los tres días de su desaparición, Swatland seguía liderando el rescate fallido, y dio una conferencia de prensa en donde dijo:

“Hemos peinado kilómetros de océano. No podemos buscar indefinidamente y siempre es difícil decidir cuándo debes parar. La Guardia Costera no ha encontrado nada. El 1 de febrero se cancela la búsqueda oficialmente.” 

La gente de Jim Gray viralizó su rescate en redes, con su imagen. Rick Rashid hizo saber que el dinero no iba a ser un problema y que si la Guardia Costera abandonaba, buscarían fuerza aérea privada. Bill Gates salió a escena y también ofreció personalmente toda la ayuda necesaria. Junto a Microsoft, se coordinaron esfuerzos con Google para obtener imágenes por satélite. También se decidió usar tecnología que el mismo científico Gray había creado, para la búsqueda. Entonces ocurrió algo inesperado…

Sin señales claras

Swatland redobló esfuerzos y no abandonó la búsqueda. Se desplegaron 2 aviones C-130, tres helicópteros, 3 patrullas y 4 barcos en busca del famoso científico. Después de hacer una lista de buques importantes que podrían haber representado una amenaza para Gray y su embarcación. La Guardia Costera envió a los investigadores a examinarlos y detectar si existían signos de colisión. Ninguna de ellos mostraba señales o daño alguno.

Si James Nicholas Gray seguía vivo, tenía muy pocos días de comida dentro del barco. Se avecinaba mal tiempo, y una tormenta para los próximos días. La Agencia Espacial Canadiense había cedido el satélite Radarsat-1, el cual inspeccionaría el área de búsqueda con sensores térmicos. Además, el satélite QuickBird con una serie de pases de alta resolución apoyados en GeoEye, también estaba apoyando.

La NASA también se sumó ofreciendo un piloto para un vuelo de entrenamiento en un ER-2, para cubrir la costa con una cámara de infrarrojo cercano. El área del océano que salía desde Golden Gate se convirtió en uno de los lugares más documentados de todo el planeta. El gran misterio iba en aumento mientras las horas y los días pasaban, al tiempo que la esperanza se iba difuminando.

El sofisticado programa de Microsoft y Amazon no era claro en los algoritmos y pixeles por las nubes. Les tomó horas y días cruciales eliminar y “limpiar” cada imagen; una tarea titánica que en la mayoría de ocasiones era insensible a los ojos, imposible discernir si eran nubes, islotes o el barco de Gray. Vogels publicó una solicitud de voluntarios en su blog bajo el título de: “Ayuda a encontrar a Jim Gray” y así buscarlo con el ojo humano. La solicitud se hizo viral en minutos y aterrizó en la portada de Digg (el Reddit de antes); también se publicó un artículo en el New York Times. Unas horas más tarde había 12 mil voluntarios inscritos.

Los amigos de Jim Gray

Había un nuevo problema antes de enviar aviones a las zonas. Debido a que habían pasado varios días, desde la toma de las imágenes, muy probablemente estos objetos ya no estaban en esa ubicación. “Los amigos de Jim” necesitaban una manera de predecir hacia donde podría haberse desviado el velero con el tiempo y las corrientes. El oceanógrafo Jim Bellingham, ex alumno de Gray, construyó simulaciones con ayuda de la NASA y de la Universidad de Oregon.

Rastrearon las boyas de radio de la Guardia Costera y monitorearon las condiciones costeras. Con ello publicaron animaciones en formato GIF en la web, mostrando dónde posiblemente se encontraría un objeto visto por un satélite dos días antes. Pero cuando los aviones estaban listos para ir, el clima volvió a intervenir. Lluvia fuerte y vientos retrasaron los vuelos. Los aviones se retrasaron pero acudieron a todos los lugares sin encontrar una sola pista que arrojara luz.

El 11 de febrero, la esposa de James Nicholas Gray, Donna, emprendió un viaje a los Farallones. Había alquilado un barco pesquero y a un experto en búsqueda marina.

¿Sigue vivo Jim Gray?

La búsqueda más sofisticada, costosa y asombrosa de la historia, parecía haber sido un fracaso. Se había perdido ya la esperanza de encontrarlo con vida. Lo único que encontraron en su travesía, fueron cientos de troncos y madera flotando en el agua, por las tormentas de los días anteriores.

Un hecho frustraste: Ni Google, ni Amazon, ni Microsoft, ni la NASA, ni el mayor conjunto de expertos científicos, pudieron rescatar o dar con el paradero de Jim Gray. ¿Donde estaba esa persona que era de las mentes más brillantes de nuestro tiempo? Su desaparición es un misterio sin resolver, que al menos proporcionó una serie de métodos de búsqueda y rescate innovadores e inauditos en la red. Ello podría servir en el futuro para salvar vidas, aunque en este caso todo haya sido un fracaso.

Parece poco probable mantener la esperanza de que aún siga con vida, aunque tratándose del científico que es o fue, nadie se atreve a verificar su muerte. Ni siquiera Wikipedia, que plantea un escenario improbable, pero no imposible: “Jim Gray, presumiblemente muerto.” ACTUALIZACIÓN: Wikipedia publica: JIM GRAY James Nicholas Gray (San Francisco, 11 de enero de 1944; desaparecido en el océano Pacífico desde el 28 de enero de 2007, declarado fallecido el 16 de mayo de 2012), más conocido como Jim Gray, fue un científico de la computación estadounidense.

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